A veces, no estando del todo sobrio ni del todo ebrio, llego a casa despues de pasar una alegre y agradable noche de copas con mis compañeros. En parte por ese estado, y en parte por las horas mas diurnas que nocturnas que me rodean, diria que tengo unos sueños mas extraños, enfermizos, reales, cautivadores y unicos que de costumbre.
Sueños que al despertar (ya por la hora de comer que en mi caso son alla por las 15:00-16:00 horas PM) noto una sensacion diferente en cuanto al resto de mis despertares. Principalmente porque a menos que me despierten, esos sueños me retienen irremediablemente, me apresan y me impìden huir por voluntad. Suelo levantarme de la cama nervioso, alterado, incapaz apenas de discernir si he vuelto a la realidad o esa realidad es cuando recien me acabo de acostar...
Pero a veces es peor, cuando desearias que la realidad fuera el sueño y viceversa. Cuando desearias que en esos parajes irreales pero maravillosos trancuyese tu vida. A veces deseas volver a aquel exacto momento al que despertaste, pero te es imposible y ello causa una terrible impotencia.
Dormir relaja...
Pero soñar no tiene nada que lo supere (y ademas es gratis).
"La vida es sueño" dijo Calderon, ojala fuese asi...

-Kailarx-